Comprendiendo la ansiedad: ¿Qué es y cómo gestionarla?

La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo, pero cuando se vuelve abrumadora, puede afectar seriamente nuestra calidad de vida. En este artículo, exploraremos qué es la ansiedad, sus síntomas y estrategias efectivas para gestionarla. Aprende a identificarla y a encontrar la calma.

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Bienvenido al blog de SANAMENS PSICOLOGÍA. Aquí compartimos artículos y reflexiones sobre temas que impactan tu bienestar emocional. Nuestro objetivo es informarte y acompañarte en tu camino hacia una vida más plena.

Dependencia emocional dentro de la pareja: cuando el rumbo de mi vida depende emocionalmente de mi relación de pareja

 

Los románticos nos han vendido a lo largo de la historia la idea del amor incondicional, pero en el amor no todo vale. No podemos renunciar al yo y perdernos en el sufrimiento, dejándonos a merced del otro. Y es que el amor verdadero no ha de doler, ni ha de hacerte sufrir más allá de unos límites racionales que han de respetar tu esencia y tus deseos. Tienes derecho a ser amado como tu desees y a que se respeten tus innegociables. Tienes derecho a un amor sosegado y tranquilo, sin renunciar a lo que eres, lo contrario, puede ser enfermedad o adicción. Hay que encontrar el equilibrio entre el corazón y la razón.

Es lógico que haya momentos en los que en las relaciones interpersonales en general pasemos a un segundo plano, sin embargo, cuando la ayuda y/o sacrificio por el otro es desmedida, entramos en el terrible mundo de la codependencia.

Pueden existir pensamientos negativos respecto a uno mismo gestados normalmente en la infancia, que pueden alterar las relaciones afectivas y propiciar un amor irracional, los cuales explicarían la aparición de muchos miedos irracionales, como por ejemplo, el miedo a perder el soporte psicológico del otro o no sentirse protegido provocando una entrega irracional asociada con una sensación de incompetencia y baja auto-eficacia, es decir, el sentimiento de no poder enfrentarse a la vida sin el otro. Y ¿cómo me siento? débil, incompetente, indefenso, y el necesitar a alguien más fuerte que yo para poder seguir viviendo.

Este apego desmedido en ocasiones deviene de una historia de vivencias pasadas de carencias emocionales e incluso maltrato o abuso. ¿Qué buscan las personas dependientes que han padecido esto?, pues relaciones estables y permanentes, haciendo lo que sea a toda costa por miedo a volver a sufrir el abandono.

Afortunadamente hoy en día podemos decir que estamos superando el pensamiento de la renuncia a uno mismo como un ideal, para pasar al querer y no deber conyugal, y el amor propio ya no es incompatible con el amor al otro. Y es que para poder amar bien al otro, hemos de amarnos a nosotros mismos en primer lugar. Es un “quererte queriéndome a mí mismo”, “es un querer para el otro lo que quiero para mí”. Y es que la autoestima es imprescindible en el amor, y tiene los siguiente valores: respeto, solidaridad, reciprocidad y autonomía. Son innegociables para el que se ama así mismo y para poder construir una relación estable y satisfactoria.

En las relaciones de pareja en las que existe dependencia emocional, el dependiente siente unos deseos desmedidos de asegurar la relación, poseer al otro, es ponerse detrás para priorizar las necesidades de la pareja y se siente un miedo atroz a la ruptura y al abandono, y a pesar de la infelicidad que se siente no pueden dejar la relación, lo que provoca un desgaste inmenso a todos los niveles.

Cuando la dependencia se da fuera de la pareja y en general en otros tipos de relaciones, nos encontramos siempre con personas con baja autoestima, vacío existencial, soledad y estados de ánimos negativos. Por ello, es importante en estas circunstancias, acudir a un buen profesional, quien tras una adecuada evaluación deberá llevar a cabo un proceso de intervención principalmente basado en reestructuración cognitiva, trabajo en habilidades sociales, psicoeducación y reforzamiento de la autoestima.

Para ello, es importante empezar a revisar las creencias que la sociedad actual nos ha inculcado sobre el amor romántico y tenemos grabadas a fuego, habremos de desaprender y aprender de nuevo las diferencias entre el buen querer y todo aquello que nos han enseñado del tipo de ‘el amor todo lo puede’ o como nos canta Amaral ‘sin ti no soy nada’. E importante igualmente será abrazar nuestra parcela de independencia, decir no a lo que no estemos dispuestos o no queramos, relacionarnos con quien nos apetezca y nos haga bien, disfrutar de nosotros mismos en soledad, comunicarnos con asertividad y no aceptar recibir menos de lo que damos.

Depresión: Rompiendo el silencio y buscando luz

La depresión es una enfermedad que afecta a millones de personas. Si te sientes atrapado en la tristeza o la apatía, no estás solo. Este artículo te ofrece información sobre sus causas, síntomas y, lo más importante, cómo encontrar el camino hacia la recuperación. Hay esperanza y ayuda disponible.

Habilidades terapéuticas del psicólogo sanitario: cómo saber si estoy en buenas manos.

Los psicólogos sanitarios somos los profesionales que dentro del  ámbito de la salud nos podemos enfocar en la investigación científica, evaluación e intervención psicológica a nivel del comportamiento de las personas, y promovemos y tenemos como nuestra prioridad máxima y principal el mejorar su estado de salud.

Por eso es importante que la sociedad en general vaya tomando conciencia de que con la salud mental de las personas ni se puede jugar ni todo vale, dícese de algunos “coachings profesionales” que a veces se meten en un terreno que no les corresponde ni legal ni éticamente. Así que esperemos que poco a poco se vaya tomando conciencia de que no cualquier profesional vale.

Que quede claro, que al igual que profesionales como los médicos por ejemplo, los psicólogos estamos sujetos a un código deontológico basado principalmente en el respeto a la persona, la protección de sus derechos fundamentales, responsabilidad, honestidad, sinceridad y sobre todo mucha prudencia. Y por supuesto, la información que recabamos de nuestros clientes está sujeta a un deber y un derecho de secreto profesional, que sólo podría ser eximido por el consentimiento expreso del cliente. Por eso, con tu psicólogo deberías sentirte en uno de tus lugares seguros.

Así que, cuando sientas que tu salud mental en un momento determinado de tu vida se resiente, igual que vas a tu médico de cabecera con una dolencia física, es muy importante que acudas siempre al profesional adecuado. Así por ejemplo, igual que vas a tu odontólogo por un dolor de muelas urgente, puedes acudir a nosotros cuando sientas que tu mente “te duele”. Ya sabes, como dijo Platón “mens sana in corpore sano”.

Y ya entrando en detalles, te estarás preguntando ¿entonces qué competencias personales relativas a las habilidades de, o de la profesional de la Psicología de la Salud, debería de tener mi psicoterapeuta?:

- autoconocimiento y gestión de las emociones: es decir, que sea capaz de tomar conciencia de su capacidad para manejar y aplicar las emociones de forma adaptativa, no solo para sí mismo sino también para los demás, con la finalidad de poder ser objetivo con los pacientes en psicoterapia; es decir, habilidad para percibir, valorar y expresar las emociones adaptativa y adecuadamente; disponer de habilidad para comprender las emociones; usar los recursos emocionales; y habilidad para regular las emociones en sí mismo y en los demás;

- controlar sus prejuicios y aceptar a los demás: identificar nuestros prejuicios personales y gestionarlos para aceptar a las otras personas tal y como son, flexibilidad, saber relativizar y adaptarse a las diversas situaciones y circunstancias vitales;

- escucha activa, empatía, autenticidad y generar confianza: saber escuchar, identificar las emociones que experimentan los otras personas y “sentir” un vínculo que me conecta con las emociones de los otras;

- análisis y afrontamiento de los problemas de la vida cotidiana: valorar los problemas y las crisis como oportunidades para el crecimiento personal;

- y otras habilidades de comunicación, como  promover la reflexión en los demás o “conducirla” para que lleguen por sí mismos a las conclusiones; ayudar a los demás a buscar aspectos positivos en las dificultades, obtener información, transmitirla de forma clara y didáctica, actuar de forma asertiva para expresar desacuerdo, hacer una crítica, etc. Utilizar el sentido del humor; expresividad facial; expresividad corporal, trabajar en equipo, mostrar agradecimiento, pedir perdón y capacidad para perdonar, y así un largo etcétera….

Con todo esto, que no es poco, si crees que te podemos ayudar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, pues somos un gran equipo de psicólogas y psicólogos sanitarios amantes de nuestra profesión, que nos dedicamos con pasión a trabajar por y para nuestros clientes, y para quienes nos preocupamos de que lo más importante sea su bienestar, respeto y amor, ayudándote en todo el proceso de recuperar ese bienestar emocional indispensable en el camino de la vida y puedas poner rumbo hacia tu bienestar.

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